Horario de servicios: Martes 7:30 P.M. y Domingos 08:00 A.M. - 10:30 A.M.


Leamos Proverbios 5.15-20; Bebe el agua de tu misma cisterna, Y los raudales de tu propio pozo. 16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, Y tus corrientes de aguas por las plazas? 17 Sean para ti solo, Y no para los extraños contigo. 18 Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, 19 Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre. 20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, Y abrazarás el seno de la extraña?
Este pasaje trata de proteger al matrimonio del adulterio. En los diez mandamientos aparecen dos mandamientos ligados para proteger el matrimonio. Porque un matrimonio sano da como resultado una familia sana y fortalece la sociedad.
Pero no pensemos solo en el hombre, la palabra también aplica para ambos, en donde las mismas necesidades de trabajar hacen que las parejas no tengan el tiempo suficiente para que se disfruten, al contrario de eso, andan estresados y dejan todo para después, dejando margen para el oído y la vista en lugares incorrectos, y además la atención que los hijos necesitan de ambos.
En Éxodo 20.14 nos dice; No cometerás adulterio. Y En Éxodo 20.17 relata; No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Entonces no juegues al que se las puede. El diablo no está jugando, se lo toma muy en serio y esta puerta abierta puede dañar a tu familia completa.
Pero a veces no se necesitan de otras personas o empresas para estar atentando en contra de mi matrimonio, a veces nosotros mismos dañamos la relación, por nuestras agendas, el exceso de trabajo, toda la atención en los niños, el qué dirán, nuestros paradigmas, pensamientos religiosos, o querer parecernos a otras parejas o que nuestra pareja se parezca a alguien más, puede dañar y afectar mi relación de pareja.
Si el mundo está siendo muy creativo para supuestamente rescatar una relación y promocionar cualquier cosa en la televisión, porque no podemos ser más creativos para que en la iglesia seamos más dinámicos, más agresivos y rescatemos los matrimonios, y nos quitemos todo tope de nuestra mente para con nuestra pareja.
La biblia dice que por falta de sabiduría mi pueblo perece, a veces nosotros mismos por falta de sabiduría dañamos nuestras relaciones, y nos hundimos en el pozo del aburrimiento, por no ceder mi posición, por no aceptar que a veces nos equivocamos, y cuando menos sentimos estamos compitiendo sin razón cuando haya fuera no están compitiendo, solo te dicen si, a todo con tal que cedas a tus sentimientos y entregues tú mismo, lo mejor que Dios te ha dado.
En Proverbios 18.22; ¿Hallaste esposa? ¡Has hallado el bien! ¡Has alcanzado el favor del Señor!
Pero hacemos problemas por cosas tan insignificantes, ¿Qué me ves de diferente? Preguntas la esposa y empezó el problema, y la tratando de adivinar, que tiene de diferente, ahhh que bonita blusa, esa la tengo hace seis meses y tú me la compraste. Se volvió un problema de la nada y desgastamos nuestra relación por cosas que ni siquiera valen la pena. Veamos un par de recomendaciones que nos da la biblia Efesios 5.25-33; Amé a su mujer y respeté a su marido.
En 1 Corintios 13.1-3 Explica; Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
Podemos tener todo, pero sin amor somos como címbalo que retiñe. Es decir, hacemos ruido, pero no conlleva una melodía, no tiene sentido o propósito todo lo que hacemos. Preocúpate en darle sentido a todo lo que haces y mayormente a tu pareja.