Horario de servicios: Martes 7:30 P.M. y Domingos 08:00 A.M. - 10:30 A.M.


ISAIAS 44.6-19; No hay fuerte no conozco a ninguno.
Isaías 44:20-22; De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha? 21 Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides.
El profeta Isaías está mostrando como de un árbol se hacen un Dios, y no se dan cuenta de los pasa y no logra librar su alma de su pecado.
Uno de los mitos se dice que alí Baba, se dice que solo abría las rocas diciendo “Ábrete Sésamo”, porque sostenía que solo con saber y decir las palabras era suficiente para que las deidades hicieran lo él quería.
En nuestro caminar cristiano, nos hemos acostumbrado a cumplir un rito pensando que eso es la búsqueda de Dios, en el tabernáculo imaginemos como pudo haber estado el atrio los sacerdotes en un charco de sangres porque eran degollados los animales por los pecados de cada persona, y ese ritual se había acostumbrado, a tal punto que se volvió religioso y una costumbre.
Pensamos que con llamarnos cristianos ya todo lo que pidamos Dios lo tiene que hacer, sin hacer su voluntad.
Y a veces ese charco religioso se convierte en ir a la iglesia a degollar el becerro, a dar ofrenda y sentirnos bien al quitarnos un poco de culpa por nuestros pecados pensados o realizados.
Un ministro evangélico entablo una conversación con un musulmán y le pregunto cuántas esposa tenía y él dijo una, a lo que le pregunta ¿porque solo una? Porque para el musulmán es normal tener cuatro esposas, pero no es solo de tomar cuatro sino cada 15 años va tomando una pero siempre entre 15 y 20 años, y le da su teoría, así las más jóvenes cuidan de las mayores y del esposo y ayudan con los niños entre todas.
A lo que el cristiano responde, porque Dios dijo “NO”. Simple, él dijo NO.
Es fácil hacer dioses y talvez no solo de madera o hierro, sino de nuestras prioridades, antes de Dios, y vamos llenando nuestra confianza en otras cosas que no son Dios, como reconocemos esto; cuando las hacemos prioridad antes que buscar y servir a Dios.
Pablo escribió en 1 Corintios 15.14; Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.
TLA Dios le dijo a Isaías: «Este pueblo dice que me ama, pero no me obedece; me rinde culto, pero no es sincero ni lo hace de corazón. Isaías 29.13
David habla; Salmo 51.16-17; Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto. 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
44.22 Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.
Isaías 43.25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
1 Pedro 5.6-10 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.